Se busca disminuir el impacto en cultivos amenazados por el cambio climático

A fin de mejorar las capacidades de las poblaciones cuyas economías dependen de los deshielos de los glaciares andinos frente a los inminentes impactos del retroceso glaciar debido al cambio climático, el Ministerio del Ambiente (MINAM) está liderando el Proyecto de Adaptación al Impacto del Retroceso Acelerado de Glaciares en los Andes Tropicales- PRAA que se ejecuta en el Perú, Ecuador y Bolivia, con fondos del GEF a través del Banco Mundial, administrados por la Secretaría General de la Comunidad Andina.A través de este proyecto el MINAM busca  la  promoción de prácticas sostenibles en la gestión y uso de los recursos hídricos en las cuencas glaciares. En el Perú el PRAA ha priorizado como zonas de trabajo la subcuenca del río Shullcas que depende del nevado Huaytapallana en Junín, y Santa Teresa en la provincia de La Convención, Cusco, que está asociada al nevado Salkantay.
Entre las prácticas que promueve el PRAA para la adaptación a los impactos del retroceso glaciar se encuentran la implementación de mejores prácticas para la gestión del agua, lo cual incluye la instalación de sistemas de riego tecnificado, diversificación de la producción agrícola; asimismo la mejora de la cobertura vegetal para promover la retención de agua en la parte alta de la cuenca tales como conservación de praderas naturales y reforestación.
El cambio climático y retroceso glaciar afectarán la disponibilidad de agua en las cuencas dependientes de glaciares, lo cual ocasionará impactos en las diferentes actividades económicas como la agricultura. En Santa Teresa, Cusco, las lluvias intensas e incremento de temperaturas vienen afectando a los cultivos de palta, café y granadilla, cultivos de importancia en la economía familiar de esta zona. El PRAA está realizando estudios sobre los impactos del cambio climático en los cultivos de mayor importancia en las zonas priorizadas, a fin de identificar e implementar mejores prácticas para el manejo de estos cultivos.
Es importante resaltar el trabajo de la sociedad civil, empresas, universidades, entre otras instituciones, que contribuyen a desarrollar acciones concretas de participación como es el caso de CARE, que participa en la implementación de medidas piloto de adaptación al cambio climático en las cuencas de Santa Teresa (Cusco) y Shullcas (Junín), con el fin de que las comunidades puedan adecuar sus actividades ante la inminente reducción de la disponibilidad del recurso hídrico.

Control Union respalda estas labores que realiza el Ministerio del Ambiente, y añade que la certificación orgánica y adecuada también contribuye a la conservación del medio ambiente.

Ecologiaycampo

Comments are closed.