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Entrar en el invernadero es como internarse en una selva de flores Girasoles gigantes, lotus, tacos de reina, pensamientos, nenúfares, margaritas - En este predio de 4 hectáreas, desde hace diez años el veterinario Rubén Martín y Cristina, su esposa, montaron un ensayo a gran escala: la producción de flores comestibles.
"Estas flores no podrían consumirse aquí si él no las hubiera adaptado a la pampa húmeda", dice ella mientras señala las plantas que fueron importadas de zonas tan distantes como el Altiplano o Europa. |