 A partir de bacterias, científicos estadounidenses están produciendo electricidad con la suficiente energía para alimentar pequeños aparatos como calculadoras, computadoras o instrumentos de medición A partir de bacterias, científicos estadounidenses están produciendo electricidad con la suficiente energía para alimentar pequeños aparatos como calculadoras, computadoras o instrumentos de medición.
Los investigadores han descubierto que las bacterias Geobacter sulfureducens, que habitan en sedimentos acuáticos, son capaces también de limpiar eficientemente suelos contaminados con metales pesados como cadmio, vanadio, uranio o cromo.
En este proyecto, donde participa la investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Katy Juárez López, se planea que en un futuro cercano, ese tipo de energía renovable pueda hacer funcionar plantas de tratamiento de aguas residuales, que actualmente representan 4% del gasto de electricidad en EU. De acuerdo con la especialista del Instituto de Biotecnología, ya se elaboran celdas microbianas, que producen energía equiparable con pilas “doble A”.
Sin embargo, gracias al impulso de empresas como Toyota, la investigadora confía en que la electricidad producida por estas bacterias sirva, en el corto plazo, para alimentar de energía a los automóviles, incluso la NASA prevé que esa sería una fuente importante de energía para vehículos enviados a Marte.
Estos microorganismo se alimentan de compuestos orgánicos y los metabolizan; al hacerlo, obtienen electrones que trasladan a metales o electrodos que al formar parte de una pila, permiten generar electricidad.
Juárez López, quien trabaja en el mapeo global de los genes de esta bacteria, financiado por el Departamento de Energía de EU, considera que a partir de mutaciones podría conseguirse mayor generación de energía.
En México, esta bacteria será empleada para limpiar de cromo los afluentes cercanos a la Ex hacienda El Hospital, en Cuautla, Morelos, uno de los miles de sitios contaminados por metales pesados en México, por lo que esta técnica se convierte en una gran posibilidad de biorremediación para suelos del país.
Fuente: El Universal |