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Cinco serán las variedades que se incluirán en este distintivo: agria, monalisa, asterix, spunta y nela que ocupan un 10% del total de la producción de patata de consumo en la provincia de Burgos y que albergan “una buena actitud para la cocina”.
La patata de Burgos dispondrá este verano de “marca de garantía” y podrá comercializarse con esta certificación a partir de 2009. Distintivo que hará a este producto “más competitivo dentro del sector del tubérculo”, ha declarado a AGROCOPE José Ignacio Velasco, asesor técnico de la Asociación para la promoción y defensa de la patata.
Esta marca de garantía que acoge cinco variedades de patata para consumo fresco: agria, monalisa, asterix, spunta y nela otorgará además ventajas para el consumidor mediante el valor añadido que da al producto, con “un mayor conocimiento de sus distintas variedades para saberle dar los mejores usos en la cocina”.
Mientras, para el agricultor, las ventajas de acogerse al distintivo recaen en que, siendo un producto con tantas crisis de precios, “logrará estabilizar la demanda y un sistema de calidad voluntario que certifique que cumple los requisitos obligatorios de trazabilidad y de seguridad alimentaria”, explica Velasco.
Además mejorará su comercialización a través de “campañas de promoción” del producto, para posicionarlo en el mercado. En cuanto a precios Velasco dice que “lo normal es que suban” cuando el consumidor sea consciente de la calidad del producto.
Burgos cuenta con 2.500 hectáreas dedicadas al cultivo de la patata, de las cuales 250 ha se destinan a la plantación de estas cinco variedades, lo que supone un 10 por ciento del total con una producción que ronda las 12.500 toneladas, articuladas en torno a la vega de los ríos Tirón, Arlanzó y Dueron.
Sus principales competidores en el mercado proceden de las zonas colindantes como son Valladolid y Salamanca con 225.000 tn de producción cada una y “fundamentalmente Francia”, según señala Velasco.
En cuanto a la campaña actual de patata, los precios que se pagan al productor son más bajos que en 2007, ya que están percibiendo, según Velasco, “entre 10 y 15 céntimos según variedades por kilo”, mientras que en 2006 se les pagó entre 25 y 30 céntimos. Por su parte, los precios para el consumidor “no han bajado en la misma proporción” y la patata se cotiza en el mercado “a 50, 60 o incluso a un euro por kilo”. Fuente: http://www.agroprofesional.com |